principios y políticas

La seguridad y la salud de todos los que participan en el desarrollo de las actividades del Grupo EDP, empleados y prestadores de servicios, contratados o subcontratados, es un valor fundamental y una prioridad para el éxito de EDP como Grupo empresarial.

Se pretende, por tanto, promover y consolidar una cultura de seguridad positiva, con la participación e implicación de todos los empleados, prestadores de servicios y proveedores, y fomentarla entre los clientes, las comunidades y todos aquellos que puedan verse afectados por el desarrollo normal de las actividades del Grupo.

Asumiendo el compromiso EDP y el cumplimiento de las normas y los procedimientos de seguridad y salud aplicables, serán alcanzados niveles de desempeño excepcionales, haciendo de las empresas del Grupo EDP un lugar cada vez mejor para trabajar.

El compromiso EDP

Constituye una determinación de gestión empresarial del Grupo EDP el refuerzo constante de la cultura de seguridad y salud en el trabajo, a través del desarrollo de las sensibilidades, de la profundización de las voluntades y de la puesta a disposición de los recursos necesarios para:

  • Asegurar un ambiente de trabajo seguro y saludable, garantizando el cumplimiento de la legislación como nivel mínimo de adecuación.
  • Promover la formación y la información de los empleados sobre los riesgos inherentes a las actividades, sensibilizándolos sobre el cumplimiento de las normas de seguridad.
  • Proteger las instalaciones y equipos adoptando las mejores técnicas, combinadas con la supervisión y actualización de los procedimientos de trabajo, con el fin de eliminar o minimizar los riesgos para los empleados, prestadores de servicios y para todas aquellas personas ajenas que puedan entrar en contacto con nuestras infraestructuras.
  • La Seguridad forma parte integrante de la calidad de los servicios y productos de las empresas del Grupo EDP.
  • La eficacia de la política de seguridad y la mejora continua del desempeño en lo que a seguridad y salud en el trabajo respecta deben alcanzarse con la implicación de todos los niveles de gestión, y con la contribución y apoyo de todos los empleados, prestadores de servicios, proveedores y partes interesadas. En este sentido, EDP exige a todos sus prestadores de servicios la adopción de prácticas alineadas con los principios que constituyen la base de esta política.
  • Ninguna situación o urgencia de servicio puede justificar poner en peligro la vida de alguien.

Esta Política de Seguridad y Salud en el Trabajo, y los principios aprobados, se aplican a todas las empresas del Grupo EDP.

Directrices de la práctica de Seguridad y Salud en el Grupo EDP

  1. La seguridad — entendida como seguridad, higiene y salud en el trabajo — forma parte integrante de la actividad de las empresas del Grupo EDP y se manifiesta en todas las decisiones: en el proyecto, en la construcción, en la explotación, en la gestión de personal, en los aprovisionamientos, en la relación con los clientes, en la relación con los proveedores y con el público en general.
  2. La seguridad es una actitud y una voluntad — integrantes de la actividad de cada uno — que se reafirma en todo momento en el respeto y cumplimiento de los requisitos legales, de las normas y los procedimientos aplicables, así como en la iniciativa y contribución para su perfeccionamiento.
  3. La seguridad es un componente inherente a la responsabilidad jerárquica, a quien compete garantizar la aplicación de la normativa, asumir un compromiso personal visible y permanente, promover la formación e información de sus empleados, y controlar el entorno en el que se desarrolla el trabajo.
  4. En todo momento y en cualquier situación, cada empresa asume la gestión de sus actividades teniendo como objetivo "cero accidentes", a través de la mejora continua en la gestión y desempeño de la seguridad, con la definición de objetivos concretos de progreso.
  5. La seguridad en la realización de los trabajos debe ser alcanzada a través de un análisis sistemático de los riesgos, que implique a los trabajadores y a sus representantes, así como a los prestadores de servicios, cuando proceda, con el fin de identificar y tratar, en la preparación del trabajo, todas las situaciones de riesgo, que deberán converger en un riesgo aceptable. Si un trabajo no puede realizarse con seguridad, no debe ejecutarse o debe suspenderse.
  6. La investigación y el análisis de incidentes —accidentes y casi accidentes— se realizarán de forma sistemática y de ellos se extraerán las lecciones para prevenir su repetición, condición fundamental para la mejora continua de la prevención de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales.
  7. No se emprenderán acciones contra ningún empleado que comunique una preocupación sobre un tema relacionado con la seguridad y la salud en el trabajo, o por su participación en un casi accidente, a menos que se haya cometido de forma consciente e intencionada un acto ilegal o un incumplimiento doloso de una normativa o procedimiento de seguridad.
  8. Los procedimientos de seguridad deben mantenerse permanentemente actualizados, de acuerdo con los riesgos existentes y las normativas locales aplicables.

 

Aprobado por el Consejo de Administración Ejecutivo el 1 de Junio de 2016.