sostenibilidad
Recursos Naturales

El agua es un recurso esencial para la vida en la Tierra y tiene un valor medioambiental, social y económico irreemplazable. 

El consumo mundial del agua ha crecido alrededor de un 1 % anual desde la década de los 80 y mantendrá este ritmo de crecimiento hasta el año 2050, lo cual resultará en un incremento del 20 al 30 % con respecto a los patrones actuales de consumo.

La respuesta a las crecientes necesidades mundiales de agua va unida a otros desafíos como el estrés hídrico, que afecta actualmente a más de 2000 millones de personas de todo el mundo, y la contaminación del agua, que afecta a la calidad del agua y a los ecosistemas. 

Los efectos del cambio climático, que provocan incertidumbre con respecto a la disponibilidad de agua en el futuro, subyacen a estos retos. Ya se observan incrementos en la intensidad de los fenómenos naturales relacionados con el agua, como sequías e inundaciones, una tendencia que se espera que continúe. 

EDP y el acceso al agua dulce

EDP reconoce el acceso al agua potable y al saneamiento como un derecho humano universal y asume su responsabilidad en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 15, mediante su contribución a una utilización sostenible de los servicios de los ecosistemas de agua dulce.

El agua es un recurso vital en la organización para la producción de electricidad, particularmente en las centrales hidroeléctricas y en los circuitos de refrigeración de las centrales termoeléctricas. 

Los embalses de las centrales hidroeléctricas sirven como reservas estratégicas del água mediante el almacenamiento, lo que hace que el agua esté disponible para otros usos, como la agricultura, el consumo humano y las actividades recreativas. La gestión de la disponibilidad de agua de acuerdo con las fluctuaciones estacionales y la regulación de las inundaciones aguas abajo son otras funciones de estos activos.

Como parte importante de la infraestructura de generación de electricidad renovable de la organización, las plantas hidroeléctricas son cruciales para su estrategia de reducción de las emisiones de CO2 y de mitigación del cambio climático.

En las plantas termoeléctricas, el agua juega un papel esencial y, por esta razón, también estamos comprometidos a hacer un uso sostenible de este recurso. En la Central Termoeléctrica de Pecém, en Brasil, se implementaron medidas que permiten la reutilización de los efluentes generados en la instalación y el aumento de los ciclos de refrigeración con el mismo volumen de agua.

EDP supervisa regularmente los volúmenes y la calidad del agua en sus instalaciones, e identifica y evalúa los riesgos comerciales relacionados con el agua y los impactos en los recursos hídricos que resultan de sus actividades.  

Consumo de agua dulce (millones m3)
2019
2018
2017
2016
Consumo de agua dulce (millones m3)
Servicios municipales u otros organismos privados
2019
12,86
2018
13,83
2017
16,85
2016
16,98
Consumo de agua dulce (millones m3)
Agua superficial
2019
5,27
2018
5,52
2017
7,79
2016
7,87
Consumo de agua dulce (millones m3)
Agua subterránea
2019
0,19
2018
0,19
2017
0,18
2016
0.16
Consumo de agua dulce (millones m3)
Agua que regresó a la fuente de origen en condiciones similares o mejores que las condiciones iniciales
2019
1,50
2018
1,17
2017
1,59
2016
1,20
Consumo de agua dulce (millones m3)
Consumo de agua dulce
2019
16,82
2018
18,37
2017
23,23
2016
23,82

EDP informa públicamente los indicadores de agua en su Informe de Sostenibilidad, de acuerdo con la Global Reporting Initiative (GRI). EDP también responde al CDP Water, donde detalla su estrategia, compromisos, enfoque de gestión, oportunidades y rendimiento relacionados con el agua.

Contenido Relacionado
CDP Water 2019
Download
CDP Water 2018
Download
Política Ambiental
Download
CDP Water 2017
Download
CDP Water 2016
Download
CDP Water 2015
Download
CDP Water 2014
Download
CDP Water 2013
Download
CDP Water 2012
Download
CDP Water 2011
Download
CDP Water 2010
Download
Enfoque de gestión del agua
Download

Los combustibles, junto con el agua, constituyen los principales recursos naturales utilizados en los procesos de producción de electricidad tanto en las centrales termoeléctricas como en la fabricación de automóviles e incluso en algunos edificios administrativos. En el caso específico de las centrales, donde el consumo de recursos es más importante, se observaron las siguientes cantidades.

La capacidad de producción de energía eléctrica a partir de combustibles fósiles, sobre todo carbón y gas natural, es hoy de cerca de 25% del total de la potencia instalada del Grupo EDP.

Con el fin de contribuir a la promoción de las buenas prácticas y la integración de principios de sostenibilidad en la cadena de suministro de carbón, EDP se unió a la iniciativa Bettercoal, que promueve la participación de las diferentes partes interesadas en el cumplimiento de un código de conducta.

Consumo de recursos

En el caso específico de las centrales termoeletricas, donde el consumo de recursos es más importante, se observaron las siguientes cantidades:

UNIDAD
2019
2018
2017
2016
Carbón
UNIDAD
t
2019
4.184.714
2018
6.808.296
2017
8.339.258
2016
7.010.434
Fuelóleo
UNIDAD
t
2019
8.371
2018
7.363
2017
4.535
2016
9.178
Gas natural
UNIDAD
Nm3
2019
1.847.369.713
2018
1.013.863.751
2017
1.489.213.344
2016
1.025.114.039
Gasóleo
UNIDAD
t
2019
3.970
2018
4.575
2017
4.135
2016
5.260
Gases residuales (siderúrgicos)
UNIDAD
Nm3
2019
3.235.607.030
2018
3.814.437.570
2017
3.945.566.758
2016
2.787.537.500
Notas:

t -  toneladas
Nm3 - Normal metro cúbico
"Gases residuales", incluye gas de alto horno, gas de coque, gas siderúrgico. 

En los últimos 4 años, el consumo de combustibles fósiles ha ido oscilando en función del índice produtibilidad hidroeléctrico (IPH) en Península Ibérica, con predominio del carbón sobre el gas natural.

El coste de la producción de energía eléctrica a partir del carbón, incluyendo el precio de las licencias del CO2, aún no ha permitido la inversión del orden de mérito de las centrales a carbón para las de ciclo combinado a gas natural, pese a que estas últimas son más eficientes y menos emisoras de gases con efecto invernadero.

 


 

Los productos químicos son esenciales para las actividades de producción y distribución de electricidad.

Una gran parte del consumo de productos químicos se utiliza en el proceso de tratamiento del agua. La desmineralización del agua y el tratamiento de aguas residuales se encuentran entre los procesos más relevantes que utilizan productos químicos.

La actividad de mantenimiento de equipos también utiliza una gran cantidad de aceite industrial.

Consulte la tabla a continuación para ver los productos químicos utilizados:

DESCRIPCIÓN
UNIDAD
2019
2018
2017
2016
DESCRIPCIÓN
Ácido clorhídrico
UNIDAD
t
2019
1.008
2018
1.247
2017
3.225
2016
2.734
DESCRIPCIÓN
Amoníaco
UNIDAD
t
2019
10.557
2018
16.562
2017
22.821
2016
23.259
DESCRIPCIÓN
Calcáreo
UNIDAD
t
2019
54.267
2018
71.807
2017
77.299
2016
58.096
DESCRIPCIÓN
Hidróxido de Sodio
UNIDAD
t
2019
892
2018
178
2017
1.682
2016
1.561
DESCRIPCIÓN
Hipoclorito de Sodio
UNIDAD
t
2019
4.175
2018
3.673
2017
3.006
2016
4.268
DESCRIPCIÓN
Aceites adquiridos
UNIDAD
t
2019
229
2018
138
2017
90
2016
120

El suelo se define generalmente como la capa superior de la corteza terrestre, formada por partículas minerales, materia orgánica, agua, aire y organismos vivos. El suelo forma la interfaz entre la tierra, el aire y el agua y alberga la mayor parte de la biosfera.
  
El suelo es un recurso natural no renovable a corto plazo, tarda decenas de miles de años en formarse y puede degradarse en unos pocos años, a veces en cuestión de horas.

Las actividades de generación y distribución de electricidad conllevan un riesgo de contaminación del suelo derivado del uso de aceites, combustibles, otros productos químicos, producción y almacenamiento de residuos, y gestión de vertederos de residuos del tratamiento de gases de combustión de carbón.

Buenas prácticas para la prevención de la contaminación y la protección del suelo  

Para minimizar el impacto medioambiental en el suelo, se identifica y evalúa el riesgo de contaminación de acuerdo con el Manual para la gestión del riesgo medioambiental y se adoptan las siguientes buenas prácticas medioambientales para la prevención y el control de la contaminación:

  • Los pasivos medioambientales se identifican de acuerdo con:

          - la directiva europea sobre responsabilidad medioambiental;
          - el proceso de debida diligencia.

  • Los empleados, incluidos los proveedores de servicios, reciben formación y son conscientes de los riesgos y las consecuencias, así como de las formas de actuación que permiten eliminar o minimizar los efectos de aquellos sucesos ambientales que pueden contaminar el suelo;

  • No se permite el uso de pesticidas prohibidos en Europa (legislación más estricta); 

  • Existen procedimientos de actuación para la manipulación, la carga, la descarga y el almacenamiento de productos potencialmente contaminantes; 

  • Hay instalados equipos y materiales para la contención y el aislamiento de posibles derrames accidentales (tanques de contención o retención, contenedores de material absorbente, dispositivos de aislamiento de alcantarillas y sumideros, etc.); 

  • El almacenamiento de productos peligrosos está debidamente autorizado y registrado ante las autoridades competentes, dotado de las medidas preventivas establecidas por el reglamento y del mantenimiento preventivo que garantiza su buen estado; 

  • Los depósitos de sustancias peligrosas están preferiblemente cubiertos, lo que evita o minimiza la entrada de agua de lluvia y, por lo tanto, la filtración de posibles contaminantes; 

  • Las zonas de manejo de sustancias peligrosas están pavimentadas, son impermeables y, cuando corresponde, tienen sistemas de contención aislados (depósitos o tanques) no conectados a ninguna red de saneamiento; 

  • La actuación en casos de emergencia (entre otros, los provocados por daños, incendios, terremotos, explosiones, actos de vandalismo o sabotaje, inundaciones, etc.) está definida, y las personas implicadas reciben formación periódica para saber cómo proceder en cada caso; 

  • Existen redes de piezómetros para el control de la calidad del agua subterránea en caso de que el riesgo de contaminación no sea insignificante;  

  • Se envía una notificación a las entidades oficiales si se identifica un daño o una amenaza inminente de daño ambiental en las siguientes situaciones: 

         - derrames ocurridos en hábitats naturales y con especies protegidas;

         - si en los análisis del suelo subyacente a la capa de suelo eliminada se superan los valores de referencia de los estándares de Ontario.