grupo EDP
Nuestros principios

Las soluciones energéticas adecuadas a los diferentes mercados en los que EDP actúa implican una respuesta simultánea a un conjunto de retos:

  • Liberalización de los mercados en el contexto de economías cada vez más globalizadas, competitivas y reguladas;
  • Creciente demanda de energía a nivel mundial y la consiguiente necesidad de optimizar la gestión de los recursos y de la innovación;
  • Mayor exigencia de la sociedad, en cuanto a la gestión social y ambiental;
  • La necesidad de reducir la huella ecológica de la actividad y de cooperar en la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad en el planeta;
  • La necesidad del reforzar la confianza de los distintos stakeholders en los sistemas de gobierno de las empresas.

Para responder a estos retos en su actividad, EDP asume un conjunto de principios de desarrollo sostenible, en diferentes ámbitos:

1. Valor económico y social

  • Crear valor, de forma continua, para los accionistas.
  • Aumentar la eficiencia en la utilización de los recursos y reducir la exposición al riesgo.
  • Contribuir a la mejora de la competitividad, sobretodo a través de la prestación de excelentes servicios y de la anticipación de las expectativas y necesidades de los clientes.
  • Integrar los aspectos ambientales y sociales en los procesos de planificación y toma de decisiones.
  • Contribuir a la mejora de la calidad de vida de las poblaciones.

2. Ecoeficiencia y protección ambiental

  • Promover la utilización de las fuentes de energía renovables y de tecnologías energéticas más limpias y eficientes.
  • Promover la mejora de la eficiencia energética en el consumo.
  • Gestionar los impactos de las actividades, en la búsqueda de un balance ambiental positivo.
  • Contribuir activamente a la preservación del medio ambiente y la biodiversidad.
  • Promover la mejora de las prácticas de gestión ambiental en la cadena de valor.

3. Innovación

  • Promover la innovación y la creatividad, en la búsqueda de nuevas oportunidades de mercado y en la mejora de los procesos.
  • Promover prácticas colaborativas en todas las fases de diseño, producción y entrega de servicios.
  • Promover la investigación y el desarrollo tecnológico y la gestión del conocimiento en el ámbito de la energía.

4. Integridad y buena gobernanza

  • Cumplir la legislación y los estándares éticos y deontológicos establecidos.
  • Respetar y promover el respeto de los derechos humanos, en nuestra esfera de influencia.
  • Asegurar una gobernanza de los negocios, participativa, competente e íntegra.

5. Transparencia y diálogo

  • Garantizar una relación abierta y de confianza con todas las partes interesadas.
  • Promover canales de consulta y comunicación con las partes interesadas y tener en cuenta sus contribuciones y expectativas.
  • Informar de forma transparente y objetiva el desempeño económico, ambiental y social.

6. Capital humano y diversidad

  • Promover la integridad, el rigor, la responsabilidad individual y el trabajo en equipo, favoreciendo la diversidad.
  • Promover el desarrollo de las competencias de los colaboradores y reconocer la excelencia y el mérito.
  • Mejorar las condiciones de salud, seguridad y bienestar de los colaboradores.
  • Rechazar prácticas abusivas y discriminatorias, garantizando la igualdad de oportunidades.
  • Promover la satisfacción y la motivación de los colaboradores.

7. Acceso a la energía

  • Promover el acceso a la energía, de forma fiable, segura y con calidad.
  • Adaptar las políticas comerciales a las especificidades de naturaleza social del mercado.
  • Garantizar la equidad en el acceso a la energía y a los sistemas energéticos.

8. Desarrollo social y ciudadanía

  • Promover la innovación social, maximizando el impacto social positivo de la actividad.
  • Apoyar las iniciativas sociales y culturales, basadas en criterios transparentes de evaluación del retorno social de los recursos invertidos.
  • Cooperar en el desarrollo sostenible de las sociedades.