13 Mar 2021
13 min

Ni siquiera la sombra de los olivos hacía soportable el calor de aquella tarde en Alandroal, Alentejo. El termómetro debía marcar 40 ºC en aquel olivar con un intenso olor a aceitunas desde el que podía verse una casa rural con una decena de jóvenes en acción entre cubos de cemento, brochas, escoplos y martillos. Era un grupo de personas heterogéneo, con el mismo número de hombres que de mujeres, que solo tenían en común su buen humor y la camiseta que llevaban, con el logo de la causa: Just a Change, «una asociación sin ánimo de lucro que reconstruye hogares de personas necesitadas», comenzó explicando el portavoz del grupo, Simão Oom, director de operaciones de este proyecto.

La casa pertenece al señor Fascelino (dice que es el único con este nombre en Portugal), un hombre de más de 60 años que vive allí solo, sin familia y alejado de grandes o pequeñas reuniones. Desde la entrada, donde estaban reconstruyendo el baño, un largo pasillo conducía a otros tres dormitorios. Una casa bonita y amplia, pero que no estaba en condiciones ni tenía ninguna comodidad. «Pero ahora va a mejorar mucho, ya lo ha hecho», comentó el residente.  

Un proyecto para llegar a todo el país

Este año, EDP reforzó su colaboración con esta asociación mediante le inversión en servicios y equipos eficientes y comenzó a movilizar voluntarios no solo en Lisboa, sino también en Oporto y otras regiones del país. Para Simão Oom, mucho más que «el dinero, es todo el valor que EDP aporta a la zona y, sobre todo, a los beneficiarios, que logran tener una casa mucho más cómoda y eficiente». En la actualidad, ya hay más de 500 voluntarios de EDP implicados en este proyecto, los cuales han participado en las obras de rehabilitación. «EDP está muy implicada en proyectos de Just a Change, especialmente en lo que respecta a la eficiencia energética. El aislamiento térmico que el proyecto adquiere para las casas está subvencionado por EDP Comercial», asegura Carla Barros, del equipo del programa de voluntariado de EDP. Además de participar en la compra de estos materiales, EDP Comercial también contribuye al seguimiento y control de la implantación de las medidas de eficiencia energética, fundamentalmente mediante la identificación de mejoras a través de las precertificaciones energéticas (antes y después de la obra) con el fin de registrar la evolución y la mejora en las viviendas. Otra de las ayudas disponibles en el ámbito de la implicación de EDP Comercial es la donación de equipos eficientes, como los de autoconsumo solar y los de calentamiento de agua y electrodomésticos. EDP Comercial también financia la adquisición de ventanas eficientes, fundamentales para incrementar el bienestar térmico y mejorar la eficiencia energética de la vivienda.

A pesar de todo esto, la mayor labor que se hace aquí es la social. Son personas que necesitan algo más que una casa, necesitan que se les haga partícipes de forma que la reconstrucción de sus vidas ocurra de forma paralela a la reconstrucción de sus casas. Que lo digan el señor Fascelino o la señora Maria Amélia.

De unos cuantos euros a la reconstrucción de vidas

Fue en 2010 cuando nació el proyecto Just a Change, casi por diversión. Comenzó con dos amigos que iban a cantar al centro de Lisboa para conseguir unos cuantos euros («just a change») y que rápidamente comenzaron a gastar ese dinero en las personas sin hogar de la zona, que eran muchas. Primero, los llevaron a cenar, «a comer unas bifanas y un caldo verde», hasta que se les ocurrió una idea: «Si nos resulta tan fácil conseguir dinero de esta forma, un dinero que puede cambiar la vida de estas personas, ¿por qué no traer a más amigos y empezar a hacer esto con más regularidad?», dice Simão Oom. Y así fue. Sin embargo, como ya había asociaciones de sobra que luchaban contra la pobreza alimentaria, estos dos amigos, a los que se sumaron otros voluntarios, pensaron en ayudar de otra manera. «En aquel momento, alguien necesitaba que le hicieran unas pequeñas obras en su casa, y nosotros, llenos de buena voluntad pero con muy poca experiencia, fuimos con unas brochas y un bote de pintura y nos pusimos a pintar la casa. Y vimos que era ahí donde podíamos intervenir, en la lucha contra la pobreza en el ámbito de la vivienda», explica Simão Oom.

Lo que comenzó como Just a Change (referido a la calderilla), se convirtió rápidamente en Just a Change, una marca registrada de una asociación que cambia la vida de las personas mediante reformas en los hogares de los más necesitados, los cuales a menudo no tienen ni tejado ni baño, las principales obras que se llevan a cabo.

Carla Barros
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"EDP se une a Just a Change para ofrecer una respuesta integral con voluntarios que participan en turnos de rehabilitación de viviendas y con lo que nos distingue, nuestra energía"

Carla Barros, gerente de voluntariado corporativo de EDP

Un socio con mucha energía...

Han pasado diez años y el proyecto no ha dejado de crecer al ritmo de nuevas peticiones de ayuntamientos y juntas vecinales de todo el país, que señalan las viviendas que necesitan una intervención urgente de Just a Change. «Creemos que al hacer estas obras damos una segunda oportunidad a estas personas con las que nos encontramos y que viven en situaciones muy precarias y sin dignidad», dice Simão Oom. Y las cifras actuales hablan por sí solas: más de 1000 voluntarios al año, con 12 personas que trabajan a tiempo completo en Just a Change y más de 230 casas reconstruidas y, por lo tanto, más de 230 vidas rehabilitadas. Las cifras son un orgullo para la asociación y no serían posibles sin la ayuda de EDP, que colabora con el proyecto desde 2018 a través del programa de voluntariado, y desde 2019 con la participación de EDP Comercial, y ya ha contado con la colaboración de casi 500 voluntarios que han donado más de 3000 horas repartidas en 49 proyectos. Gracias a la energía voluntaria de EDP, se han rehabilitado 40 casas y 10 ONG, lo que ha cambiado la vida de 706 beneficiarios. «Más que una simple intervención en las casas, este proyecto pretende llevar esperanza a las familias necesitadas mediante una vivienda digna. EDP se une a Just a Change para ofrecer una respuesta integral con voluntarios que participan en turnos de rehabilitación de viviendas y con lo que nos distingue, nuestra energía, mediante la instalación de paneles solares, equipos de calentamiento de agua (como calentadores o termoacumuladores inteligentes) y otros equipos eficientes», dice Carla Barros.

Además, la empresa también ofrece servicios probono, como precertificaciones energéticas y control de la eficiencia energética de las viviendas intervenidas. Desde el inicio de esta colaboración, EDP ha expedido 46 precertificados, ha donado 19 equipos y ha instalado un panel solar.

Este es solo uno de los proyectos de voluntariado de EDP en el área de inclusión energética de la estrategia de inversión social del grupo. Otro de los proyectos en este ámbito, que también se ha beneficiado de la colaboración con Just a Change, es la bolsa de electricistas y verificadores de eficiencia energética. Esta bolsa de voluntarios, que existe desde 2013 y se gestiona en colaboración con E-Redes, apoya a las ONG a través de dos áreas de intervención: la bolsa de electricistas (ejecución de servicios cualificados de reparación eléctrica) y la bolsa de verificadores de eficiencia energética (evaluación y presentación de propuestas de medidas de eficiencia energética). Desde el inicio, este proyecto ha contado con la participación de 125 voluntarios que han dedicado más de 2000 horas a combatir la pobreza energética y lograr hacer más eficientes a unas 37 organizaciones sociales, lo cual ha repercutido en la vida de más de 36 000 beneficiarios.

Un mundo de iniciativas

La colaboración con Just a Change es solo una de las que lleva a cabo EDP. El programa de voluntariado promueve otras muchas iniciativas, en colaboración con las áreas de negocio de la empresa, con el objetivo de apoyar a organizaciones del sector terciario en el desarrollo de proyectos de acceso a las energías renovables, bienestar térmico, ahorro y seguridad energética. También en el ámbito de la solidaridad y la inclusión social, el programa EDP Solidária de la Fundação EDP, cuya última edición tuvo lugar en el año 2018, aportó un millón de euros para apoyar iniciativas relacionadas con el bienestar térmico y la minimización de las situaciones de precariedad energética.

Con el mismo objetivo, el Fondo A2E, ya en su tercera edición, es un programa de financiación dotado de medio millón de euros para iniciativas de educación, salud, agricultura, negocios y comunidad, lo que contrarresta el efecto de la pobreza energética en los países de actuación: Mozambique, Nigeria, Malaui, Angola y Ruanda.

¿Y en otras geografías de EDP?

En España, los vecinos no solo comparten su comida, sino que también comparten su energía. Desde los barrios solares hasta el apoyo de las ONG, en EDP España también asume su papel en la promoción de la eficiencia energética.

¿Y qué hay del otro lado del Atlántico?

Para EDP Brasil, la eficiencia energética es sinónimo de licitación.